Apple está decidido a dar un paso adelante en la protección de los menores en sus dispositivos. Este año, la marca de Cupertino se centra en ajustar y perfeccionar diversas funciones que permiten a los padres tener un mayor control sobre lo que sus hijos hacen en sus teléfonos y tabletas. Aunque todavía hay peticiones que quedan en el tintero, como la mejora de la gestión del tiempo de pantalla o la posibilidad de tener múltiples usuarios en un mismo dispositivo, los cambios que se avecinan son un avance notable.
Una de las novedades más interesantes es la nueva interfaz llamada «Rango de Edad Declarado«. Con esta herramienta, los padres podrán indicar a los desarrolladores de aplicaciones un rango de edad aproximado (por ejemplo, de 13 a 17 años) para que estos ajusten sus contenidos y funcionalidades según la franja etaria. Y lo mejor, es que los padres podrán revocar esta información en cualquier momento, evitando así compartir datos sensibles como la fecha de nacimiento exacta de sus hijos.
Nuevas clasificaciones en la App Store
Además, Apple está a punto de transformar las clasificaciones de edad en la App Store, algo que no sucedía desde hace 15 años. Los desarrolladores ahora deberán clasificar sus aplicaciones de forma más precisa, ya que se añadirán nuevas categorías. En lugar de las antiguas cuatro clasificaciones (4+, 9+, 12+ y 17+), ahora habrá cinco: 4+, 9+, 13+, 16+ y 18+. Esto permitirá a los padres identificar más fácilmente el contenido adecuado para sus hijos, y se implementarán nuevas etiquetas que marcarán aplicaciones con contenido generado por usuarios, publicidad, funciones parentales, o que requieran verificación de edad.
La creación de cuentas para niños también recibirá un impulso. Ahora, se podrá hacer de manera más sencilla y rápida, incluso sin la intervención de los padres, pero con las medidas de protección activadas desde el primer momento. Durante el registro, se podrá elegir la categoría de edad correspondiente (menor de 12, de 13 a 17, o menor de 18), lo que facilitará la gestión de cada cuenta. Además, ya no será necesario preguntar por el método de pago de los padres si ya está registrado en su cuenta.
Limitaciones que persisten
A pesar de todas estas mejoras, hay aspectos que siguen siendo un tema de debate. La política de Apple de permitir solo un único Apple ID por dispositivo se mantiene, lo que puede ser problemático en familias donde los hijos comparten un iPad, por ejemplo. Aunque se han realizado esfuerzos para mejorar la funcionalidad de las herramientas de protección infantil, como el tiempo de pantalla y la seguridad en la comunicación, los usuarios siguen esperando que Apple haga más para adaptarse a la realidad de los hogares modernos.
Apple sigue comprometido con la seguridad de los niños en su ecosistema, aunque aún quedan por resolver algunas cuestiones que muchos usuarios consideran necesarias para una experiencia más familiar y compartida.
